Gladiator II es el exploit de la plasta y pretenciosa Gladiator que los italianos no llegaron a perpetrar, en definitiva, es exploit péplum italiano y mondo. Siguiendo, paso a paso, el mismo esquema de la oscarizada película de hace ya dos décadas, la secuela mejora exponencialmente a su predecesora: desaparecen la infame cámara lenta y ralentís, el tema principal de Hans Zimmer se utiliza como recuerdo musical puntual, el sustrato dramático es sustituido por un melodrama abiertamente gay y la violencia es ya explícita. Ridley Scott está interesado en mostrarnos las frikadas en la arena del Coliseo romano, con la sangre y la pluma de su fraternal y sociópata pareja de emperadores sádicos, así como la homosexualidad decadente y fetichista. El largometraje pasa de manera rápida y fotonovelesca (a la italiana, a la péplum y al western) por sus intríngulis dramáticos que jamás juegan a la sorpresa consanguínea, con peleas cuerpo a cuerpo, mutilaciones y festín de los juegos pan y circo: terroríficos primates asesinos, guerreros madmaxianos a lomos de rinocerontes ciclópeos, naumaquias con tiburones y otras delicatessen. Película que busca el entretenimiento, sin tomarse tan trascendental pero sin tampoco romper con su predecesora. Clásica, épica y cautivadora, con escenas gloriosas repletas de gran emoción, como lo fue en su día Gladiator. ¡No puedes perdértela!
Consulta la disponibilidad en el catálogo | Trailer | filmaffinity
Visitas: 48








